A la Comunidad

¿Por qué los padres?

¿Por qué los padres?

Lic. Rut Maggi
Licenciada en Psicopedagogía.
Especialista en enfermedades psicosociales.
Especialista en prevención en el ámbito educativo, laboral y comunitario (Centros de Integración Juvenil, México).
Especialista en prevención de movilización comunitaria (Universidad de Oklahoma, USA).


Al involucrarnos como padres sabemos que nuestras palabras y especialmente nuestros actos tienen impacto en el desarrollo de nuestros hijos. Cada edad exige que nos adaptemos a sus necesidades y nuestro acompañamiento es imprescindible para nuestros hijos adolescentes, aunque a veces signifique ir en contra de lo que nos pueden decir y sus deseos.

¿Qué podemos hacer por nuestros hijos?

Hay componentes fundamentales, la comunicación, la motivación, la supervisión y cercanía.

La buena comunicación entre padres e hijos es la base de relaciones familiares fuertes, ayuda a los padres a apoyar conductas positivas, a captar problemas tempranamente y a estar conscientes de la evolución de la vida de nuestro hijo.

Consejos:
  • Este presente y conectado.
  • Escuche con respeto.
  • Sea comprensivo, evite emociones negativas y descalificaciones.
  • Mantenga comunicación con los docentes y acuda a la escuela cuando sea requerido, recuerde que juntos comparten la educación de sus hijos.

Los niños y jóvenes se sienten cómodos hablando con sus padres de sus inquietudes y preocupaciones, cuando sabe que se los va a escuchar y no acusar.

El dialogo cotidiano en las familias promueve una mejor convivencia, una mayor cohesión y nos permite estar advertidos frente a los posibles riesgos a los que están expuestos.

En este tiempo en el que contamos con diversos medios para conectaros con el resto del mundo, paradójicamente, a veces, estamos desconectados de los que tenemos más cerca.

El ritmo de vida actual nos invade y perdemos oportunidad de encuentro y comunicación con quienes más queremos.

La motivación es la clave para construir confianza y un fuerte sentido de autoestima y ayuda a los padres a facilitar la cooperación y reducir los conflictos, y a los/as niños/as y adolescentes a que se sientan, queridos, valiosos y seguros de sí mismos.

Y les da confianza para:

  • Enfrentar tareas o situaciones difíciles.
  • Explorar sus aptitudes y creatividad.
  • Intentar actividades nuevas.

Muchos de nosotros recordamos la motivación de nuestros padres, abuelos, docentes y otros adultos que forman parte de nuestra vida, y esto fomenta un fuerte sentido de “si mismo”.

Evite:
  • Compararlo con hermanos, amigos…
  • Ser negativo acerca de la capacidad de su hijo.
  • Recordarle fracasos anteriores.
  • Juzgarlo por su conducta.
  • Amenazarlos.
  • Etiquetarlos.
Como motivarlos:
  • Estoy orgulloso de ti.
  • Estas aprendiendo mucho.
  • Se nota que has estado esforzándote.
  • Sigue intentándolo.
  • Lo puedes hacer.

La supervisión y cercanía es el eje central de la crianza eficaz durante la infancia y adolescencia. Le hace sentir a su hijo que a usted le importa su seguridad.

Cada margen de libertad conlleva mayor responsabilidad y es muy importante en este camino de crecimiento y aprendizaje saber valorarlo y cuidarlo, esto supone acuerdos, lo que nos permite comprobar si realmente están preparados para asumir la responsabilidad que acompaña la mayor autonomía, o replantear los límites. El límite se construye.

Estar presente siempre, cuando nos necesitan, va dejando los cimientos para que puedan crecer y madurar como personas responsables y saludables. Recuerde que ser padres de un adolescente requiere amor, paciencia, comprensión, acompañamiento y una dosis de buen humor.

Edúcalos, a veces los padres tienen miedo de corregir, pero si hay algo que no está bien hay que enseñar, el que ama corrige.

También hay que prestar atención al desinterés por aprender, a los cambios bruscos de conducta, el bajo rendimiento escolar, la violencia o los cambios de amistades, porque son síntomas de que nos están necesitando.